La nuera del rey Carlos III ha saldado una cuenta que tenía pendiente como princesa de Gales al hablar por primera vez galés, un idioma que para otros miembros de la familia real británica ha sido casi una tortura aprender.
La nuera del rey Carlos III ha saldado una cuenta que tenía pendiente como princesa de Gales al hablar por primera vez galés, un idioma que para otros miembros de la familia real británica ha sido casi una tortura aprender.



