La insignia, valorada inicialmente entre 60.000 y 80.000 euros, se salvó ayer del martillo del subastador en una jornada en la que la venta de otras insignias de la colección del rey Humberto II alcanzó los 1,25 millones de euros.
La insignia, valorada inicialmente entre 60.000 y 80.000 euros, se salvó ayer del martillo del subastador en una jornada en la que la venta de otras insignias de la colección del rey Humberto II alcanzó los 1,25 millones de euros.



