​Ben Stiller: “Si pudiera cambiar una cosa de mí mismo, pediría ser más bajito” 

 Fan confeso de Star Trek, el actor, cómico y director de Separación (Apple TV+) nos revela el origen de sus orejas de Spock y su deseo de vivir en un mundo sin redes sociales. 

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​Theo James: “Me han rechazado muchas veces, e incluso me sigue sucediendo ahora. Forma parte de este trabajo” 

 En el cine, Theo James desempeña un doble papel. En la vida, pasó de ser estudiante de arte dramático a trabajar en series de la talla de The White Lotus o The Gentlemen: La serie. Ahora que ha dejado de lado la competencia desenfrenada, se prepara para iniciar una nueva etapa en la que espera conocer al «rey”. 

​En el cine, Theo James desempeña un doble papel. En la vida, pasó de ser estudiante de arte dramático a trabajar en series de la talla de The White Lotus o The Gentlemen: La serie. Ahora que ha dejado de lado la competencia desenfrenada, se prepara para iniciar una nueva etapa en la que espera conocer al «rey”. 

​Belén Cuesta: “Los Javis están en mi testamento y también en la estampita de las suertes de mi vida” 

 Belén Cuesta regresa a Málaga, la ciudad en la que se formó como actriz, para ejercer de jurado de su festival de cine. Una gran ocasión para charlar con ella. 

​Belén Cuesta regresa a Málaga, la ciudad en la que se formó como actriz, para ejercer de jurado de su festival de cine. Una gran ocasión para charlar con ella. 

Roma en Castilla: La Villa romana de la Olmeda

Asomarnos a la villa de la Olmeda supone pues dirigir la mirada a un origen que siendo decisivo en nuestro propio quehacer histórico ha sido poco vindicado por ser la base paciente y receptiva de lo que iba viniendo
The post Roma en Castilla: La Villa romana de la Olmeda first appeared on Hércules.  Villa romana de la Olmeda. Equidistante entre León y Burgos. Según se avanza desde el sur hacia la montaña palentina. Ya al norte del camino de Santiago. En las proximidades de Saldaña. En el corazón de la Castilla altomedieval; esa tierra de pocos nobles y mucha caballería villana, de tierras comunales y concejos abiertos, de gente del común -la baja nobleza era del común- que, ante las dudas, hacía jurar a los reyes su inocencia (cfr. jura de Santa Gadea). Esa tierra singular que deslumbró a republicanos como Sánchez Albornoz, por su contundente tradición medieval de libertades, fueros y cortes, pero también a los curas trabucaires.

Como preámbulo del viaje a la Olmeda vamos atravesando el paisaje de la meseta norte. La España vacía como gran víctima del desarrollismo y de la violencia migratoria. El peso del gran azul sobre los hombros; la respuesta seca de una tierra amplia, cultivada y vacía. No hay casi nada entre cielo y tierra. El cielo pesa y urge a las amplias llanuras moteadas de colinas y de vegas. Recuerdo la sorpresa de un conocido alemán al saber de estos espacios vacíos, la impresión que le causaban. Estamos en un área poco habitada pero saturada de tesoros y de historia. No todos esos tesoros son medievales. La villa romana de la Olmeda da buena muestra de ello. Por cierto, estamos cerca de Frómista; esa joya ebria y pétrea del románico. Nunca vi ebriedad tan serena ni belleza tan medida.

Según llegamos a la Olmeda el paisaje va refrescando. Como digo la villa sorprende entre tantas resonancias del Medioevo. Por la vistosidad y el aceptable estado de conservación de sus mosaicos y de las instalaciones de la villa; por su propia presencia desatando la memoria de lo antiguo; por las figurillas del dios Helios que se encontraron en las excavaciones y de las que se venden magníficas réplicas en la tienda; por la vida sofisticada que se desvela en el área de aguas y termas y en su sistema de pavimentos calefactados, por el oecus o salón mayor de la casa y sus mosaicos figurativos de contenido mitológico…. La Olmeda sorprende e incluso entusiasma. Así lo hizo con su descubridor, José Cortés Alvárez de Miranda, que se encontró con ella en los sesenta del pasado siglo según roturaba y araba la tierra de su propiedad. La villa, una auténtica villa palaciega, estaba cubierta por toneladas de la tierra parda del olvido que todo lo cubre. Cortés, entusiasmado, se consagró a lo que descubría y el yacimiento arqueológico fue viendo la luz cada vez con más extensión. La villa impresiona. Nos desvela una historia de retorno a la tierra provocado por la inseguridad de la llamada anarquía militar del siglo III. En ese tiempo no pocas gentes decidieron dejar las ciudades e instalarse en el campo en villas residenciales bien pertrechadas y organizadas en una sociedad que contaba aun con muchos recursos humanos de alta cualificación. De ahí la alta calidad artística y técnica de lo encontrado. Estas villas fueron verdaderos núcleos de civilización en su tiempo, de arte y de economía, de repoblación del territorio, de redifinición del espacio. Estas gentes volvían al campo con sus talentos y la sofisticación romana del siglo III. De hecho, en la Olmeda se ha especulado incluso con la existencia en la villa de un hidraulis, es decir, de un órgano musical de agua.

El retorno al campo

En este retorno al campo, lo que reformulaba la idea del imperio como red de ciudades, la población se nucleaba en torno a una de estas grandes villas residenciales organizando todo un asentamiento que, prácticamente, producía todo lo que necesitaba. El tradicional modo de producción esclavista romano se fue viendo superado por las circunstancias siendo frecuentes los repartos de tierra a colonos libres a cambio de rentas y sin que se diera una transmisión efectiva de la propiedad. El dominus o señor debía, por su parte, garantizar la seguridad fuera ya de la ciudad. La Edad Media parece ya empezar a resonar y la vieja división -y tensión- entre patricios y plebeyos, que tanto estimuló el expansionismo republicano romano. dejaba paso a la escisión, menos ciudadana, entre honestiores (grandes propietarios) y humiliores (campesinos sin tierra, jornaleros, artesanos pobres; todos ellos libres), en tanto eje de la división entre unas clases sociales que se van asimilando cada vez más a estamentos. De hecho, el término de honestiores, aludirá a una pretendida honestidad, lo que irá situando la consideración de los sectores más pudientes de la sociedad y de los grandes propietarios en un supuesto ideal de arete y excelencia que sirve de prolegómeno al concepto de nobleza medieval.

Tras superarse la crisis militar del siglo III la fundación de villas en el siglo IV continuo sin que quepa entenderlo como un proceso desatado de decadencia del modelo ciudadano romano. La época de Diocleciano, de Constantino y de Teodosio supuso una renovatio exitosa de la sociedad romana aunque algo había ya cambiado. La sociedad imperial romana, tan basada en la fortaleza de las civitas, no sobrevivirá al caos creciente del siglo V. En este sentido uno de los méritos de los diseñadores del espacio creado en la Olmeda ha sido recrear y dejar a la luz un área con lo que era ya el aspecto del terreno tras el colapso definitivo de la villa. Con la creciente crisis y el desgobierno la villa fue languideciendo hasta confirmar su colapso tras los desastres del siglo V y en la época de alta inestabilidad política que legó el siglo VI. Sorprende y dispensa coraje la tenacidad de estos hispanorromanos resistiendo con uñas y dientes a la decadencia y, además, haciéndolo con éxito durante un tiempo prolongado. La villa vivió los tiempos de la cristianización pero resulta curioso que no se hayan encontrado en los enterramientos adyacentes vestigio cristiano alguno. Son todos enterramientos paganos y lo que si se ha encontrado son esas figurillas del dios Helios como perfecta muestra del paganismo tardoimperial. Sobre esta cuestión no olvidemos que la cristianización fue arraigando en las ciudades hasta el punto que el termino pagano era, originariamente, la forma despectiva de designar a los paletos de campo y a sus “creencias viejas”.

Resulta curioso constatar como los habitantes de la villa transitaron desde su condición de refinadísimos colonos que decidían volver al campo, asegurando así civilización y bienestar, a esos endurecidos paletos a los ojos de las ya cristianas ciudades. Para ese momento estaríamos a finales del siglo V ya disuelto el poder romano. De los hispanorromanos se dice poco. Lo cierto es que su vigor estuvo a la base del cierto auge de la Hispania visigótica, del esplendor cultural califal y, también, de la reconquista como esforzada epopeya. Asomarnos a la villa de la Olmeda supone pues dirigir la mirada a un origen que siendo decisivo en nuestro propio quehacer histórico ha sido poco vindicado por ser la base paciente y receptiva de lo que iba viniendo. Por cierto, tras a visita a la Olmeda no olviden dedicarse al buen yantar en alguno de los magníficos restaurantes de Saldaña. Les propongo El Molino con un magnífico jardín del que se disfruta. Al fin y al cabo de lo que se trata en un buen viaje es de comulgar con la tierra y su sustancia.

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Frontera

Como una tormenta del desierto, como el caudal de un río que se desborda, el de la Frontera es un territorio mítico, de movimiento y de acción, de fricción constante y de desarticulación súbita, donde todo permanece precisamente porque todo está mudando de forma irremediable a cada instante
The post Frontera first appeared on Hércules.  Aunque sea el género más cultivado en los Estados Unidos, por unas razones sociohistóricas evidentes, el de la frontera es un tema universal en la Literatura. El cine lo ha hecho posible, exportando a todo el mundo el modelo del vaquero, que nos puede recordar a otros fenómenos folclóricos de culturas particulares, tales como el gaucho argentino o el bandolero español, igual que también lo ha hecho posible la propia ontología del ser humano, presente en muchos de los relatos del Antiguo Testamento o en algunas de nuestras más recientes ficciones postapocalípticas.
Piensen en la Guerra de Argelia, la de Angola o la de Vietnam, piensen en África, en Indochina o en el Caribe, piensen, incluso, en la independencia de la India o de Marruecos… Las suyas son historias de frontera. John Ford. Sam Peckinpah. Clint Eastwood. Narradores fronterizos del celuloide. Cualquier película puede volverse “de frontera” con unos elementos mínimos y cuando el espectador menos se lo espera. Es la gran mitología de Hollywood. Y, por ende, es la leyenda predilecta para dormir a los niños con algo pelusa en la barba del mundo marchito que nos ha legado el siglo XX.
El de la Frontera es un territorio de limes, de horizontes que se desdibujan, donde un estado de cosas es sometido al cambio… Por eso decimos que El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605; 1615), de Miguel de Cervantes, hace renacer el género, indistinguible al de la propia novela moderna, para el ocaso del mundo de la Tradición… La Otredad y la Diversidad se baten en duelo con la identidad cerril de la tribu, los credos dogmáticos, y las civilizaciones decadentes, en un espacio cultural donde, por necesidad, todo lo sólido se moviliza disolviéndose en el aire… Por eso tras toda guerra, tras toda ocupación o colonización, se esconde ese lugar deletéreo y misterioso: la Frontera.

Pero la Historia, insisto, ocupa un lugar muy secundario en la literatura o el cine de Frontera, porque esta relevante categoría literaria no se ocupa meramente de cuestiones sociales o económicas, de hacer una crítica postcolonial al racismo o al imperialismo, trata cuestiones eternas, grandes dramas teológicos, grandes conflictos humanos que acaban rebasando los bordes de lo mundano para rozar los colosales peldaños de la trascendencia. En toda Frontera está presente, aunque sea lejanamente, la leyenda de una armonía originaria y de la caída en un caos que todavía reina en el presente, por eso en las historias de la Frontera se necesitan héroes o antihéroes capaces de restaurar el orden sacro aunque sea durante un breve lapso de tiempo horizontal.
Todo gran escritor es un exiliado metafísico del mundo que parece como venido de otro mundo para mirar, con esa visión extrañada de los niños y los marcianos, a una realidad ajena con ojos llenos de esclarecedora fantasía. Sin gran ficción, por lo tanto, siempre estamos ciegos como sociedad. Las Antillas, ese espacio descrito por ojos bastardos por el poeta Saint-John Perse, a la sazón Premio Nobel de Literatura o por la pluma ajena de un excelso cronista como lo fue Patrick Leigh Fermor, autor de El árbol del viajero (1950), demuestra que no existen respuestas fáciles en la literatura. Igual sucede con El Congo belga en la pluma de Joseph Conrad, autor de El corazón de las tinieblas (1899); justo lo contrario de aquello que sucede con la ideología, porque para la literatura el mundo siempre es maximalista, tremendamente complejo, del todo inabarcable por su infinita variedad de aristas y matices: un ciclón estroboscópico de perspectivas.
Y esa enormidad de lo Otro vuelve icónica toda visión de lo que rebasa los propios límites. El territorio de la literatura, como el de la frontera, despunta en el conflicto: matar a los indios, a los negros, a los judíos, a los hombres o a los católicos, incluso a los neonazis, como en la reciente The Order (2024, hacía tiempo que las balas no sonaban tan bien en la pantalla), resulta algo aceptable desde el punto de vista de la ideología, aparece como una opción inaceptable cuando se adopta una mirada literaria sobre el conflicto.

¿Cómo se puede narrar, entonces, lo que sucede estos días en Gaza? Tal y como lo hace el irlandés Colum McCann en su excelente novela de no-ficción Apeirógono (2020): tratando de simular la visión de Dios, a la manera borgiana de acercarse a una realidad compuesta de múltiples lados y ningún centro. ¿Qué ve Dios, lo Uno, de su Creación? Todo a la vez en todas partes: un círculo perfecto. Eso significa la palabra «apeirógono», un término perfecto para referirse a la vasta realidad de toda Frontera, un espacio donde no existe el tiempo, como señala el propio McCann: «Es un polígono con un número contablemente infinito de lados». Un número infinito de centros, cabría añadir, empezando por aquello que es excéntrico en su naturaleza.
Viajamos a la Frontera para someter a la sana duda nuestras propias convicciones, para enfrentarnos y disolvernos a una visión del mundo más amplia que aquella impuesta por las limitadas estrecheces de toda cosmovisión cerrada. En su excelente novela Ahora es el momento (2007), su autor, el novelista “de culto” Tom Spanbauer, famoso por desarrollar una escritura del trauma, acierta en señalar: «Eso es lo que hace un artista: viaja por el mundo buscando lo que está en su interior». Ese es el sentido oculto del viaje en busca del limes, el grado esotérico de la Frontera: el autoconocimiento que se refleja interiormente a través de una aventura exterior.

La angustia existencial, el repliegue de seguridad en uno mismo, son estaciones pasajeras de la Frontera, etapas necesarias, pero no finales, del viaje, como ocurre en el propio transcurso de la vida. El locus entendido como cronotopo y lugar, como un Centro físico que se dilata hasta ocupar el espacio espiritual reservado para la Jerusalén de William Blake, atraviesa las edades y las épocas para elevarse como poética de la trascendencia en la que la narración logra religar aquello que estaba disperso con lo Uno, esto es, la naturaleza desgajada de lo concreto con la sólida unidad trascendente de lo universal.

Por eso decimos que, en la literatura de William Faulkner, en la de Juan Benet o en la de Antonio Lobo Antunes el enfrentamiento con el lugar, por medio de la narración fragmentada, no es más que una forma de dar voz al necesario juez que el narrador, en tanto que representante de Dios o de la conciencia colectiva en la literatura, encarna. Y ese lugar, no lo olvidemos, encuentra un correlato equivalente al del mapa en la propia mente, en el alma, que diríamos, de sus propios habitantes, como muestra la obra de Cormac McCarthy, su último gran representante en la literatura contemporánea. El clima mental del Kali Yuga es tan estrecho como el de un pequeño pueblo del Oeste norteamericano, se puede concluir tras la lectura de ese clásico inclasificable que es La carretera (2006).

Como una tormenta del desierto, como el caudal de un río que se desborda, el de la Frontera es un territorio mítico, de movimiento y de acción, de fricción constante y de desarticulación súbita, donde todo permanece precisamente porque todo está mudando de forma irremediable a cada instante. El cambio de una Naturaleza mayor que nos arrastra es dolor para la mente consciente, y por eso su aroma es el de la épica tal y como la representaron los primeros narradores en La Ilíada (siglo VIII a. C) o en el Poema de Gilgamesh (2500-2000 a. C).
Y el cambio ínsito a los grandes ciclos del cosmos, a las pequeñas estaciones que rigen el universo es, sobre todo, el aliento inmóvil con el que Dios alimenta la Historia, como acertadamente señaló Homero: «Como el linaje de las hojas,/ así es también el de los hombres./ Unas/ hojas el viento esparce por el suelo, otras el bosque/ hace brotar/ cuando florece, al llegar la estación de la primavera./ Así es el linaje de los hombres,/ uno nace y otro muere» (Ilíada VI, vv. 146-149,). La esencia de la Frontera reza: la purificación del viaje está incluida en la circularidad de sus etapas.

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Hijos de Caín

¿Cómo hemos podido dejar que una caterva de mediocres, de ambiciosos sin escrúpulos, de corruptos, inmorales y amorales, sean quienes nos gobiernen?
The post Hijos de Caín first appeared on Hércules.  Hace pocos días, en una columna de El País, la escritora Ana Iris Simón señalaba una de las mayores carencias culturales que padecen los jóvenes en nuestro país, la ignorancia generalizada de legado cristiano que ha conformado la cultura española, afirmando que “no se puede comprender nuestra historia sin el sustrato católico en el que se asienta o contra el que se construye”. Algo que cualquier docente universitario también podemos constatar diariamente en las aulas. Sin las claves que proporciona el catolicismo, independientemente de que se sea creyente o no, nos incapacitamos para entender nuestra literatura, nuestro arte, nuestro folclore y hasta nuestra gastronomía. Y, por supuesto, nuestro lenguaje, transido de expresiones tomadas de la Biblia, que nos invitan a “tener más paciencia que Job”; de figuras de santos, pues cuando nos dan algo y nos lo reclaman recurrimos a santa Rita, o de los ciclos litúrgicos, ya que hay personas a las que sólo queremos ver “de Pascuas a Ramos”.

De esta tradición cristiana viene el adjetivo “cainita”, calificar a alguien como “un Caín” o la expresión “hijos de Caín”, que tantas veces nos aplicamos los españoles a nosotros mismos. Y no sin razón. Porque basta echar un vistazo a nuestro alrededor, estar atentos al discurso político, a los comentarios en las redes sociales o a cualquier conversación de bar, para comprobar el grado de enfrentamiento que existe entre los españoles. Caín, en el libro del Génesis, se nos muestra como el asesino de su hermano Abel, movido por la envidia que le corroía, pues Dios había aceptado la ofrenda de su hermano, pero no la suya. Ya sabemos del gusto que tenemos en España por este pecado capital, la envidia, como aguda y humorísticamente analizó Fernando Díaz-Plaja en El español y los siete pecados capitales, y cómo condiciona nuestras relaciones con los demás, aunque no lleguemos al extremo del hijo primogénito de Adán y Eva.
Pero el cainismo sí que está presente entre nosotros. Tal vez sea la peor consecuencia de eso que, con mayor o menor acierto, se ha venido llamando “las dos Españas”, dos modos antagónicos de entender el país, que hunde sus raíces más profundas en la escisión producida en la vida nacional a principios del siglo XIX, que fermentó durante el reinado de Fernando VII y que marcó la historia española durante aquella centuria y gran parte de la pasada, eclosionando en diferentes guerras y enfrentamientos civiles, desde la primera Guerra Carlista hasta la de 1936-1939, prolongándose la división a lo largo de la dictadura de Franco. El fin de ésta pareció poner también final al enfrentamiento mantenido secularmente entre españoles. La Transición, con sus luces y con sus sombras, alentó una reconciliación que hizo que los habitantes de la piel de toro trataran de mirar hacia delante, perdonándose mutuamente, restañando heridas, buscando el abrazo fraterno y no el garrotazo que tan bien supo plasmar Goya.

Pero cuando todo ese pasado doloroso parecía superado, cuando se podía esperar que sólo fuera objeto de estudio por parte de los historiadores, se volvió a abrir la caja de Pandora, buscando réditos políticos del dolor redivivo. Nunca se ponderará bastante el desgraciado papel que tuvo en ello José Luis Rodríguez Zapatero, aunque la responsabilidad no cabe achacársela en exclusiva a él, ni tan siquiera a quienes se apresuraron a seguirle por esa senda suicida para la convivencia nacional. Hemos sido todos los ciudadanos quienes, en mayor o menor medida, en gran manera por omisión, hemos dejado que la serpiente creciera, que inoculara su veneno en una sociedad mucho más adormecida de lo que se podía esperar en un país democrático y avanzado de Europa. Ahora vemos como el daño está hecho, como cada vez nos encontramos más enfrentados, como las grandes tragedias que nos han azotado, desde el 11-M hasta la DANA en Valencia, pasando por la pandemia o Filomena, en lugar de unirnos, se han convertido en arma arrojadiza entre una clase política que no nos merecemos -¿o sí?-, que impúdicamente se arroja los muertos a la cara, manipulando, prostituyendo el terrible dolor que para mucha gente han supuesto todos esos dramas.

Cada día siento más vergüenza de la mayor parte de nuestros políticos. Gente mediocre, mezquina, incapaz de buscar el bien común, de afrontar con grandeza de espíritu los graves problemas y retos que nos acucian. No se ve ningún atisbo de generosidad en el lodazal en el que han transformado, con la ayuda de un periodismo que ha renunciado a su vocación más auténtica y con el apoyo de paniaguados necesitados de las migas que les arroja el poder, nuestra vida pública. Aunque si observamos a nuestro alrededor, tampoco encontramos altura de miras en la política internacional. A veces da la sensación de estar observando una tragicomedia, con personajes ridículos y risibles si no fuera por el grave riesgo en el que están poniendo a toda la Humanidad. Vivimos uno de los momentos más críticos de nuestra historia contemporánea, recordando a veces la locura que envolvió al mundo en los años treinta del siglo XX.

Pero regresando a nuestro país, ¡qué tristeza! ¡qué sensación de vergüenza ajena a la par que enfado profundo ante tanta desvergüenza! ¿Cómo hemos podido dejar que una caterva de mediocres, de ambiciosos sin escrúpulos, de corruptos, inmorales y amorales, sean quienes nos gobiernen? A izquierda y a derecha, porque es un cáncer que corroe todo el organismo de la nación.
Urge salir de esta ciénaga. Necesitamos derribar muros y volver a construir puentes. Aceptar que el que piensa distinto no es un enemigo a abatir, sino un conciudadano con el que edificar un futuro de libertad, prosperidad y verdadera democracia. Superar, de una vez por todas, ese cainismo que nos destruye y esteriliza. Recuperar, en medio de tanto frentismo promovido por políticos sin escrúpulos, la desgarrada petición de Manuel Azaña durante la guerra civil: “Paz, Piedad, Perdón”.

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El ejército sudanés el banco central y el palacio presidencial de manos de los rebeldes de las RSF

El ejército sudanés ha recuperado varios puntos estratégicos en Jartum, incluyendo el palacio presidencial, reduciendo el control de las RSF. La guerra, que ha dejado miles de muertos y desplazados, sigue agravando la crisis humanitaria en Sudán
The post El ejército sudanés el banco central y el palacio presidencial de manos de los rebeldes de las RSF first appeared on Hércules.  El ejército sudanés logró recuperar el sábado el control de varios puntos estratégicos y edificios gubernamentales en el centro de Jartum, entre ellos la sede de la Inteligencia General y el Banco Central. Una fuente militar informó a la agencia Anadolu que las fuerzas gubernamentales retomaron el control de la sede de la Inteligencia General, ubicada en el barrio del aeropuerto, al sur de Jartum, así como de la emblemática Torre Al-Fatih, con vistas a la calle Nilo, y del Banco Central en el área de Al-Maqran.

Bajo condición de anonimato, la fuente detalló que el ejército también avanzó hasta asegurar el acceso norte del Puente Tuti, un enlace clave entre la isla de Tuti y el centro de la capital a través del Nilo Azul. Imágenes compartidas por unidades militares mostraban su despliegue dentro de la Torre Al-Fatih, el Banco Central y el acceso norte del puente, lo que refleja un significativo avance estratégico en la ciudad.

El viernes, el ejército sudanés había conseguido recuperar el palacio presidencial en Jartum, marcando un hito en el conflicto contra las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que comenzó hace casi dos años. En las últimas semanas, el dominio territorial de las RSF ha disminuido considerablemente a favor del ejército en varias regiones, incluidas Jartum, Al-Jazira, Nilo Blanco, Kordofán del Norte, Sennar y Nilo Azul.

Desde abril de 2023, ambas fuerzas han estado inmersas en una guerra que, según la ONU y autoridades locales, ha dejado más de 20.000 muertos y desplazado a 14 millones de personas. No obstante, estimaciones de universidades estadounidenses elevan la cifra de fallecidos a unos 130.000.

La comunidad internacional y la ONU han instado al cese del conflicto, alertando sobre una crisis humanitaria en la que millones de personas enfrentan hambruna y muerte debido a la escasez de alimentos. Los enfrentamientos han afectado 13 de los 18 estados del país.

Este lunes, el ejército sudanés reforzó el cerco sobre las RSF en el palacio presidencial tras anunciar la unión de sus tropas en el cuartel general con su cuerpo blindado, ubicado al sur de la capital, por primera vez desde el inicio del conflicto. “El cuerpo blindado se ha unido hoy a los valientes defensores del Comando General tras la recuperación del Hospital Universitario Al-Shaab de las fuerzas RSF”, declaró el portavoz militar Nabil Abdullah en un comunicado breve.

Este avance permitió al ejército controlar todos los accesos del sur al centro de Jartum, allanando el camino para una ofensiva hacia el este y el sur con el objetivo de consolidar su dominio sobre la capital, al tiempo que estrecha el cerco sobre las unidades de las RSF que aún mantienen el control del palacio presidencial y sus alrededores.

Desde el inicio de la guerra, las RSF habían mantenido un asedio constante sobre el cuerpo blindado, una de las principales bases militares en Jartum, bloqueando sus suministros. Sin embargo, esta situación cambió cuando el ejército lanzó operaciones ofensivas en la capital a partir de septiembre de 2024. Con sus recientes avances, las fuerzas militares ahora rodean a las RSF en el centro de Jartum, donde estas últimas aún mantienen el control del palacio presidencial y otros edificios gubernamentales.

Hasta el momento, las RSF no han emitido declaraciones sobre la situación. No obstante, su líder, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti, aseguró en un video difundido el sábado que sus tropas no cederán Jartum ni entregarán el palacio presidencial, que han controlado desde el inicio del conflicto.

El dominio de las RSF ha disminuido notablemente en varios estados, incluidos Jartum, Al-Jazira, Nilo Blanco, Kordofán del Norte, Sennar y Nilo Azul. En el estado de Jartum, que comprende tres ciudades, el ejército ya ha asegurado por completo Bahri, en el norte, y controla la mayor parte de Omdurman, en el oeste. Además, mantiene el control sobre el 80% de la ciudad de Jartum, donde se encuentran el Palacio Presidencial y el aeropuerto principal. Sin embargo, las RSF todavía conservan el dominio de algunas zonas en el este y sur de la capital.

Desde abril de 2023, la guerra ha causado más de 20.000 muertes y el desplazamiento de 14 millones de personas, según cifras de la ONU y autoridades locales. Investigaciones de universidades estadounidenses, sin embargo, sugieren que el número de víctimas fatales podría rondar los 130.000.

Los llamados internacionales para poner fin al conflicto se han intensificado, advirtiendo sobre una inminente crisis humanitaria mientras millones de personas enfrentan hambruna y muerte por la falta de alimentos. La guerra ya ha impactado a 13 de los 18 estados de Sudán.

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​Karla Sofía Gascón, todo el equipo de Mariliendre y una fiesta de película: así hemos celebrado la clausura del Festival de Cine de Málaga 

 Así ha sido la última gran fiesta del cine español, organizada por esta cabecera, con la élite audiovisual como invitada y la ciudad andaluza en el papel de protagonista. 

​Así ha sido la última gran fiesta del cine español, organizada por esta cabecera, con la élite audiovisual como invitada y la ciudad andaluza en el papel de protagonista. 

Israel y Líbano al borde de una nueva escalada mientras la tregua se tambalea

La tregua en el norte de Israel peligra tras ataques con cohetes desde Líbano, mientras las FDI reanudan operaciones en Gaza. Europa exige el alto el fuego, pero las tensiones aumentan en la región.
The post Israel y Líbano al borde de una nueva escalada mientras la tregua se tambalea first appeared on Hércules.  El frágil alto el fuego en el norte de Israel enfrenta una nueva amenaza. El gobierno israelí advirtió que “responderá con severidad” tras la interceptación de varios cohetes lanzados desde Líbano el 22 de marzo. Este incidente coincide con la reanudación de los ataques israelíes en Gaza, ordenados por el primer ministro Benjamín Netanyahu. La ofensiva de las FDI ha provocado numerosas víctimas civiles, alejando aún más la posibilidad de restaurar la tregua firmada en enero con Hamás.

El jueves, las autoridades israelíes informaron de la expansión de las operaciones terrestres en el sur de Gaza y en Rafah, mientras continúan maniobras en el centro y norte del enclave. Israel busca ejercer una mayor presión sobre Hamás para lograr la liberación de los rehenes capturados el 7 de octubre de 2023. Sin embargo, las negociaciones entre ambas partes están estancadas, y cada bando acusa al otro de impedir avances. En un comunicado conjunto, París, Berlín y Londres exigieron la restauración del alto el fuego y el cese inmediato de las operaciones militares.

Horas antes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que no permitirán ataques desde Líbano contra comunidades en Galilea y responsabilizó a Beirut de la escalada. La tregua entre Israel y Hizbulá, vigente desde noviembre, se encuentra en peligro. El primer ministro libanés ha advertido sobre el riesgo de una guerra “desastrosa” para su país, mientras reportes indican bombardeos israelíes en aldeas fronterizas.

Ataques a bases militares en Siria

Varios países europeos han condenado la reanudación de la ofensiva israelí en Gaza. En una declaración conjunta, ministros de Relaciones Exteriores de Francia, Alemania y Reino Unido expresaron su preocupación por el número de víctimas civiles y pidieron retomar las negociaciones para lograr un alto el fuego permanente.

El viernes por la noche, el ejército israelí bombardeó dos bases militares en el centro de Siria, incluida una en Palmira, justificando el ataque como una medida para evitar que el arsenal sirio caiga en manos del nuevo gobierno de Damasco. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, el bombardeo alcanzó el aeropuerto militar de la ciudad, donde operan fuerzas leales al régimen.

Israel sostiene que el presidente interino sirio, Ahmad al-Sharah, representa un riesgo estratégico, y Netanyahu ha insistido en que su país no tolerará la militarización del sur de Siria. Con Gaza en llamas, la tensión en Líbano en aumento y Siria en la mira, la región parece encaminada a una escalada aún mayor.

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