El campeón del mundo celebró su clasificación a la Copa del Mundo con una goleada por 4-1 que pudo ser más amplia. Brasil, una sombra.
The post Argentina saca pasaje al Mundial con un baile histórico sobre Brasil first appeared on Hércules. Una verdadera fiesta celeste y blanca se vivió en la noche del martes de Buenos Aires. En un Estadio Monumental colmado, la Selección Argentina vapuleó a Brasil y celebró ante su público la clasificación al próximo Mundial. El marcador final señaló un 4-1 que, por lo mostrado a lo largo de los 90 minutos, resultó insuficiente. Uno, dos o hasta tres goles más del dueño de casa hubieran hecho justicia. Así de superior fue el equipo de Lionel Scaloni al de Dorival.
El término ‘histórico’ se utiliza hoy en día con demasiada liviandad. A este triunfo, no le queda chico. Argentina borró del campo a un Brasil que salió a jugar con tres de los mejores delanteros del mundo. Ni Vinicius ni Raphinha ni Rodrygo lograron siquiera rematar a la portería del Dibu Martínez. El del Barça apenas asustó con un tiro libre al larguero cuando ya estaba todo cocinado. Se tuvo que tragar su vaticinio de paliza que había soltado un día antes del partido. Paliza hubo, pero el que la dio fue el campeón de América y del mundo.
Argentina lo ganó con actitud, con garra. Pero sobre todo, con fútbol. Cuando todos esos factores se combinan, es prácticamente imposible vencerla. Y eso que no estuvo Lionel Messi, su capitán y emblema, ni Lautaro Martínez, su goleador. Julián Álvarez, cada vez más completo, se las arregló para que nadie extrañara a esos dos monstruos. De una guapeada suya entre dos defensas amarillos llegó el primer gol cuando todavía no se jugaban 5′. El del Aleti marcaba el camino, acompañado de un mediocampo insaciable para recuperar el balón y muy difícil de controlar por su movilidad y buen pie a la hora de pasar.
Antes del cuarto de hora, una combinación de más de 30 toques acabó con Enzo Fernández empujando la pelota a la red dentro del área chica. Todos jugaban, todos tocaban, todos llegaban. Era una constante ver a los jugadores brasileños mostrando claros gestos de impotencia. Argentina no tenía rival.
El Cuti le dio vida a Brasil
El Scratch solo podía apelar a un error argentino para ilusionarse con lastimar al Dibu. Y ese error llegó a los a los 26′. Cristian Romero se confió en una salida, Matheus Cunha recuperó y con un remate bajo selló el descuento. Brasil se ilusionó con meterse en el partido, aunque fue solo eso. Ilusión. Argentina no se quedó pensando en la equivocación del Cuti, volvió a imponer sus condiciones y para despejar cualquier tipo de duda, golpeó una vez más.
A los 37′ y tras un córner, Thiago Almada abrió para Enzo Fernández y este, sin detener el balón, dejó solo a Mac Allister, quien con un toque anticipó la salida de Bento para poner el 3-1. Ventaja de dos para ir al descanso y dejarle en claro a Brasil quien mandaba allí.
Giuliano decreta la goleada
El complemento fue más de lo mismo. Pese a los ingresos de Endrick, João Gomes y Léo Ortíz, la Canarinha siguió sin encontrar el rumbo ni las respuestas a tantos problemas que Argentina le provocaba. A falta de fútbol se hubiera esperado algo de rebeldía por parte de los líderes. Tampoco la hubo, minimizados al máximo por el contexto y la agresividad de los locales.
El campeón, en cambio, sí tenía hambre. Quería más. Y lo obtuvo de la mano de un recién ingresado Giuliano Simeone. Si algo le faltaba a esta goleada era el peso de ese apellido entre los goleadores. Primer gol para el hijo del Cholo en su segundo encuentro con el seleccionado. Una demostración más del contagio que genera este equipo, capaz de integrar a nuevos jugadores sin alterar su espíritu ganador.
Mientras el Monumental ovacionaba a los suyos y se mofaba de los brasileños, Ángel Correa, Paredes y hasta Rodrigo De Paul estuvieron cerca de firmar el quinto. No pudo ser para ellos, pero poco importó. La fiesta no dejó de ser fiesta. Y Argentina la disfrutó a lo grande.
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