El delfín de la familia propietaria de marcas como Gucci y Balenciaga y la hija del cineasta Florian Henckel von Donnersmarck formalizan una unión que vinculará el imperio del lujo francés con la vieja aristocracia europea.
El delfín de la familia propietaria de marcas como Gucci y Balenciaga y la hija del cineasta Florian Henckel von Donnersmarck formalizan una unión que vinculará el imperio del lujo francés con la vieja aristocracia europea.


