El rucking es una forma sencilla de entrenar que consiste en caminar con una mochila con peso para aumentar la intensidad sin necesidad de correr. Con esos kilos extra, un paseo habitual puede transformarse en un estímulo más completo donde el corazón trabaja un poco más y las piernas se fortalecen en cada paso. En
The post ¿Por qué deberías hacer “rucking” en invierno? La guía para aprovecharlo de verdad appeared first on Mejor con Salud. El rucking es una forma sencilla de entrenar que consiste en caminar con una mochila con peso para aumentar la intensidad sin necesidad de correr. Con esos kilos extra, un paseo habitual puede transformarse en un estímulo más completo donde el corazón trabaja un poco más y las piernas se fortalecen en cada paso.
En invierno, hacer rucking es una gran idea. Las temperaturas frescas permiten sostener el esfuerzo con mayor comodidad y reducen la sensación de calor. Lo mejor es que no se requiere un gran equipamiento ni experiencia previa. Te compartimos cómo practicarlo de forma segura y cuánto peso usar al inicio.
Beneficios reales del rucking en invierno
El rucking es más que caminar con peso. Con disciplina y una buena técnica, puede ser una herramienta eficaz para mejorar tu forma física sin necesidad de entrenamientos complicados ni de alto impacto. Estos son sus beneficios principales de hacerlo en invierno:
1. Quemas más energía
Al cargar un peso extra, tu cuerpo necesita más esfuerzo para desplazarse. Eso aumenta el gasto calórico frente a una caminata normal, en especial si mantienes un ritmo constante o incluyes pequeñas subidas.
2. Fortaleces piernas y glúteos
Cada paso implica mayor trabajo muscular. Con el tiempo, notarás más fuerza en muslos y glúteos, ya que son los principales responsables de mover el cuerpo con la carga.
3. Trabajas abdomen y espalda
Para mantener la mochila estable y caminar erguido, tu zona media se activa de forma constante. Esto ayuda a mejorar la postura y el control corporal en el día a día.
4. Proteges tus articulaciones
A diferencia de correr, el rucking no tiene impacto repetitivo fuerte. Así que puedes elevar la intensidad sin castigar tanto rodillas y tobillos.
5. Mejora tu energía y estado de ánimo
Salir a caminar con un objetivo claro te ayuda a mantener una rutina activa, incluso cuando hace frío. Además, la exposición a la luz natural y el movimiento regular influyen en cómo te sientes física y mentalmente.
<div class="read-too">
<strong>Sigue leyendo: </strong>:
<a href="https://mejorconsalud.as.com/bienestar/ejercicio/rucking-que-es-beneficios/" target="_self" title="Conoce el «rucking», sus beneficios y cómo practicarlo">Conoce el «rucking», sus beneficios y cómo practicarlo</a>
</div>
Cómo empezar a hacer rucking de forma correcta
Si eres nuevo en el mundo del rucking, lo mejor es empezar con poco peso y cargar entre el 5 y el 10% de tu peso corporal. Puede parecer poco, pero es suficiente para notar la diferencia sin comprometer tu postura ni castigar las articulaciones. Por ejemplo, si pesas 70 kg, estaríamos hablando de entre 3,5 y 7 kg en la mochila.
Empieza con caminatas cortas, de 20 a 30 minutos, a un ritmo cómodo. No hay necesidad de exigirte de más, deberías poder mantener una conversación breve mientras caminas. Durante las primeras semanas, prioriza aumentar el tiempo o la frecuencia antes de añadir más kilos a la mochila.
Sobre todo, escucha tu cuerpo. Una ligera sensación de esfuerzo es normal; el dolor persistente no lo es. Si notas molestias en rodillas o espalda, reduce la carga. Si practicas rucking con regularidad y lo acompañas de una alimentación equilibrada, puedes crear el déficit calórico necesario para bajar de peso y mejorar tu físico.
<div class="read-too">
<strong>Podría interesarte: </strong>:
<a href="https://mejorconsalud.as.com/bienestar/ejercicio/que-es-soft-trekking/" target="_self" title="Qué es el soft trekking y qué necesitas saber para empezar a practicarlo">Qué es el soft trekking y qué necesitas saber para empezar a practicarlo</a>
</div>
La diferencia entre salir a caminar y hacer rucking de verdad
Si quieres darle una oportunidad al rucking, hazlo bien. La mochila no puede ir suelta ni rebotando a cada paso. Ajusta las correas y camina erguido. Si te inclinas hacia delante o encorvas los hombros, el cuerpo empezará a compensar y ahí llegan las molestias.
Con una buena técnica el esfuerzo se siente en las piernas y el core, no en la zona lumbar.
Hacer rucking en invierno añade un reto extra. Si te abrigas demasiado, acabarás sudando y luego pasarás frío. Si te abrigas poco, no disfrutarás el recorrido. La clave está en las capas. A los diez minutos, tu cuerpo ya estará generando calor.
Ten presente que cuando practicas rucking y hay mucho hielo o barro, no es el día para demostrar nada. Mejor reduce peso y busca rutas seguras para que la sesión sume en lugar de restar. Recuerda que lo que realmente da resultados no es cargar muchos kilos un día, es repetirlo semana tras semana.
The post ¿Por qué deberías hacer “rucking” en invierno? La guía para aprovecharlo de verdad appeared first on Mejor con Salud.

