Edward Young, poeta inglés: “La procrastinación es la ladrona del tiempo”

Edward Young, poeta inglés: “La procrastinación es la ladrona del tiempo”

¿Alguna vez has sentido que el día se escapa entre pequeñas demoras? Revisar el correo antes de empezar, posponer esa llamada, esperar “el momento perfecto” para escribir… Edward Young, poeta inglés del siglo XVIII, ya lo había advertido: “La procrastinación es la ladrona del tiempo”. Su frase, escrita en 1742, no habla de pereza ocasional,
The post Edward Young, poeta inglés: “La procrastinación es la ladrona del tiempo” appeared first on Mejor con Salud.  ¿Alguna vez has sentido que el día se escapa entre pequeñas demoras? Revisar el correo antes de empezar, posponer esa llamada, esperar “el momento perfecto” para escribir… Edward Young, poeta inglés del siglo XVIII, ya lo había advertido: “La procrastinación es la ladrona del tiempo”.

Su frase, escrita en 1742, no habla de pereza ocasional, habla del hábito silencioso de aplazar lo importante hasta que se convierte en urgente o se abandona. Hoy, en plena era digital, sigue siendo una advertencia vigente. A continuación, te contamos cómo reconocer la procrastinación y qué hacer para que no robe tus oportunidades.

1. Reconocer cuándo estás posponiendo

La procrastinación suele disfrazarse de excusas razonables, por ejemplo, “no tengo tiempo”, “necesito inspiración”, “lo haré cuando esté más preparado”. Detrás de ellas puede haber miedo a equivocarse, perfeccionismo o la sensación de que la tarea es demasiado grande. Detectar estas señales es el primer paso para recuperar el control.

2. Empezar en versión borrador

El perfeccionismo retrasa indefinidamente el inicio. Una estrategia útil es comenzar con un borrador, escribir unas líneas, bosquejar un esquema o dar forma a la primera versión sin exigir que sea definitiva. Esa acción mínima rompe la inercia y abre camino a la mejora.

3. Reducir el primer paso

Cuando una tarea parece inmensa, el cerebro tiende a evitarla. La solución es dividirla en pasos tan pequeños que resulten manejables. En lugar de “escribir un informe”, puedes proponerte “abrir el documento y redactar el título”. Esa acción concreta genera impulso y facilita continuar.

4. Definir un inicio claro

Si no sabes exactamente cuándo empezar, es probable que sigas aplazando. Establecer un inicio claro convierte la tarea en un compromiso tangible. No se trata de llenar la agenda de obligaciones, se trata de marcar un punto de partida que evite la dilación.

5. Aceptar que no todo depende de la voluntad

A veces posponemos porque estamos cansados, porque no hay margen real o porque las circunstancias externas lo impiden. Reconocer estas limitaciones es parte de una visión equilibrada. No todo aplazamiento es falta de disciplina, y no todo puede resolverse con fuerza de voluntad.

6. Usar la regla de los dos minutos

Si una tarea puede resolverse en menos de dos minutos, hazla de inmediato. Este principio evita que pequeñas acciones se acumulen y se conviertan en una montaña de pendientes.

7. Crear un entorno libre de distracciones

La procrastinación se alimenta de interrupciones constantes como notificaciones, redes sociales, ruidos. Dedicar un espacio y un tiempo específicos para concentrarte reduce la tentación de aplazar. Incluso apagar el móvil por 30 minutos puede hacer la diferencia.

8. Recompensarte por avanzar

El cerebro responde bien a las recompensas. Establece pequeños incentivos al completar pasos, por ejemplo, un descanso breve, escuchar música o tomar un café. Asociar progreso con gratificación convierte la acción en algo más atractivo que la demora.

9. Revisar tus prioridades al final del día

Dedicar unos minutos a organizar lo que quedó pendiente ayuda a evitar que las tareas se acumulen sin rumbo. Este hábito convierte la planificación en un antídoto contra la procrastinación, porque al día siguiente ya sabes por dónde empezar.

        <div class="read-too">
            <strong>Te puede interesar</strong>:
                <a href="https://mejorconsalud.as.com/lifestyle/curiosidades/se-esconde-detras-del-habito-procrastinar/" target="_self" title="¿Qué se esconde detrás del hábito de procrastinar?">¿Qué se esconde detrás del hábito de procrastinar?</a>

        </div>

“La procrastinación es la ladrona del tiempo” nos recuerda que el aplazamiento repetido erosiona silenciosamente nuestras oportunidades. El antídoto no es hacer más, es empezar antes. Iniciar con un borrador, reducir el primer paso o fijar un comienzo claro son acciones que devuelven el control y evitan que el tiempo se escurra en cuotas pequeñas.

The post Edward Young, poeta inglés: “La procrastinación es la ladrona del tiempo” appeared first on Mejor con Salud.