Tu lunes inicia de una manera bastante común: tienes energía, sabes qué tareas te tocan realizar y avanzas sin mayor novedad. Cumples lo que te propusiste y cierras el día con la sensación de haber respondido bien. Al día siguiente, vuelves a sentarte frente a esas mismas tareas y, aunque sabes por dónde empezar, aparece
The post Jaimini, filósofo indio, “Si solo actúas cuando tienes ganas, estás entrenando inconstancia.” appeared first on Mejor con Salud. Tu lunes inicia de una manera bastante común: tienes energía, sabes qué tareas te tocan realizar y avanzas sin mayor novedad. Cumples lo que te propusiste y cierras el día con la sensación de haber respondido bien. Al día siguiente, vuelves a sentarte frente a esas mismas tareas y, aunque sabes por dónde empezar, aparece una resistencia.
Decides dejarlo para mañana. Al repetir ese gesto, casi sin notarlo, empiezas a actuar solo cuando el ánimo acompaña. Con el tiempo, incluso los hábitos más simples se vuelven irregulares. Esta relación entre acción y disposición ya había sido observada hace siglos por Jaimini, filósofo indio, cuya reflexión sirve como punto de partida para entender por qué la constancia no depende del estado de ánimo.
La constancia también se entrena
El sentido central de la frase es claro: dejamos de ser constantes por repetición. Actuar solo cuando el ánimo acompaña convierte cada día en una decisión nueva. Con el tiempo, esa dinámica se automatiza.
La inconstancia no aparece de golpe. Se construye a partir de pequeñas decisiones aparentemente inofensivas. “Hoy no entreno, mañana compenso”. “Hoy no escribo, lo hago con más ganas el fin de semana”. El problema no es el descanso, sino el criterio que lo justifica. Cuando la motivación manda, cada día empieza desde cero y cualquier incomodidad tiene poder de veto.
Desde esta perspectiva, la constancia no es rigidez ni disciplina extrema. Es coherencia mínima. Es sostener una línea de acción incluso cuando el estado interno no acompaña, sabiendo que el ánimo fluctúa, pero que los hábitos se consolidan por la continuidad.
<div class="read-too">
<strong>Descubre</strong>:
<a href="https://mejorconsalud.as.com/bienestar/buenos-habitos/microhabitos-estrategia-bienestar-sin-esfuerzo/" target="_self" title="Microhábitos: la estrategia para transformar tu bienestar sin esfuerzo">Microhábitos: la estrategia para transformar tu bienestar sin esfuerzo</a>
</div>
El patrón del “hoy no” y cómo reconocerlo
Uno de los signos más claros de inconstancia es el “hoy no” recurrente. No es una negativa consciente, sino una postergación elegante: hoy no porque estoy cansado, hoy no porque no rinde, hoy no porque mañana será mejor. Cada razón parece válida por separado, pero juntas forman un patrón.
Este patrón suele activarse siempre en los mismos momentos: cuando la tarea es incómoda, cuando no hay recompensa inmediata o cuando el resultado no se ve rápido. Identificarlo no requiere fuerza de voluntad, sino observación. ¿En qué hábitos aparece siempre la misma excusa? ¿Qué decisión se posterga una y otra vez bajo argumentos distintos?
La frase de Jaimini obliga a mirar el efecto de cada respuesta. Cada vez que eliges no actuar, entrenas esa elección y, a largo plazo, tus hábitos se debilitan.
<div class="read-too">
<strong>Quizás te interese</strong>:
<a href="https://mejorconsalud.as.com/bienestar/mente-sana/no-tengo-ganas-de-hacer-nada-que-puedo-hacer/" target="_self" title="No tengo ganas de hacer nada, ¿qué puedo hacer?">No tengo ganas de hacer nada, ¿qué puedo hacer?</a>
</div>
¿Qué pasa cuando no hay ganas?
Reinterpretar la falta de ganas cambia el juego. En lugar de verla como una señal para abandonar, puede leerse como una invitación a hacer lo mínimo sostenible. Cinco minutos, una sola acción, un paso pequeño que mantenga la continuidad.
Este ajuste es clave porque rompe la asociación entre constancia y esfuerzo. La constancia real se apoya en versiones simples que caben incluso en días malos. No busca rendimiento, busca presencia. Hacer poco no es fallar; desaparecer sí lo es.
Antes de abandonar del todo, introducir una pausa breve ayuda a elegir mejor. No para convencerte ni motivarte, sino para decidir con claridad: ¿puedo hacer la versión mínima? Esa pausa corta interrumpe el automatismo del “hoy no” y devuelve la decisión a un plano más consciente.
Al final, la idea de Jaimini no invita a exigirte perfección ni a forzarte sin descanso. Propone algo no dejar que la motivación decida por ti. Porque lo que repites cuando no tienes ganas es, justamente, lo que termina definiendo tu constancia.
The post Jaimini, filósofo indio, “Si solo actúas cuando tienes ganas, estás entrenando inconstancia.” appeared first on Mejor con Salud.


