Un análisis de Vanity Fair de los documentos del Departamento de Justicia revela cómo el pedófilo, que se hacía pasar por un genio de las finanzas, utilizaba un centro de estudios de la red de la Fundación Gates para todo tipo de asuntos: desde obtener información clasificada sobre Oriente Medio hasta visados para jóvenes procedentes de Europa del Este.
Un análisis de Vanity Fair de los documentos del Departamento de Justicia revela cómo el pedófilo, que se hacía pasar por un genio de las finanzas, utilizaba un centro de estudios de la red de la Fundación Gates para todo tipo de asuntos: desde obtener información clasificada sobre Oriente Medio hasta visados para jóvenes procedentes de Europa del Este.



