La marcha de los pandas Xiao Xiao y Lei Lei, nacidos en cautividad en Japón, pero técnicamente propiedad de China, se produce en un momento de tensión elevada entre los dos países. Y ha recordado a una de las principales herramientas de poder blando de China: el reparto de pandas gigantes por el mundo.
La marcha de los pandas Xiao Xiao y Lei Lei, nacidos en cautividad en Japón, pero técnicamente propiedad de China, se produce en un momento de tensión elevada entre los dos países. Y ha recordado a una de las principales herramientas de poder blando de China: el reparto de pandas gigantes por el mundo.


