A Sophia Loren le gustaba navegar a toda mecha. Lo encontraba “relajante”. Su amigo Alfred Eisenstaedt fue el único testigo autorizado. Sophia by Eisenstaedt (Taschen) recoge esta y otras instantáneas de la diva como nunca la había visto.
A Sophia Loren le gustaba navegar a toda mecha. Lo encontraba “relajante”. Su amigo Alfred Eisenstaedt fue el único testigo autorizado. Sophia by Eisenstaedt (Taschen) recoge esta y otras instantáneas de la diva como nunca la había visto.

