A las 11 de la mañana, el féretro entró en la basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, donde fue recibido con la Lacrimosa de Mozart.
A las 11 de la mañana, el féretro entró en la basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, donde fue recibido con la Lacrimosa de Mozart.



