Las películas navideñas de Netflix, una fórmula cada vez más perfeccionada: son el equivalente cinematográfico a encender la chimenea (pero también un complejo industrial imbatible)
Su público sabe lo que quiere ver y, por tanto, la película tiene la responsabilidad de no distorsionar, chirriar o revolucionar el universo cinematográfico de la Navidad.
Su público sabe lo que quiere ver y, por tanto, la película tiene la responsabilidad de no distorsionar, chirriar o revolucionar el universo cinematográfico de la Navidad.
